7.13.2007

Musica: "Bring me to Life" de Evanescence


El grupo Evanescence, fundado en 1995 por la vocalista Amy Lee, es un reconocido grupo de rock alternativo que arrasa en medio mundo. Muchos integrantes de la banda original se marcharon, quedando solo Amy Lee al frente del grupo.
Os pongo el conocido tema “Bring me to life” en acústico, donde Amy da buena cuenta de la maravillosa voz que tiene. Pocos artistas se atreven a cantar uno de sus temas en acústico… por algo será.




Azhaag

7.09.2007

Mago de Oz: Perlas de sabiduría


“Si has perdido el rumbo escúchame, llegar a la meta no es vencer. Lo importante es el camino y en el, caer, levantarse, insistir, aprender.”

“Si acaso tu opinión cabe en un si o en un no, y no sabes rectificar. Si puedes definir el odio o el amor, amigo que desilusión.”


“Hagamos una revolución que nuestro líder sea el sol y nuestro ejercito sean mariposas, por bandera otro amanecer y por conquista comprender que hay que cambiar las espadas por rosas.”

“Cuando oigas a un niño preguntar por que el sol viene y se va, dile por que en esta vida no hay luz sin oscuridad.”


“Tan solo quiero verte llorar…”

“Cógeme, no me dejes marchar, quiero sentarme a tus pies. En mis brazos yo te tuve ayer, hay tantas cosas que te quiero decir…”

Azhaag

Relato: A la sombra del roble

A la sombra del roble

“Por todo aquello que debimos pensar, y no pensamos.
Por todo aquello que debimos decir, y no dijimos.
Por todo aquello que debimos hacer, y no hicimos.”




Minutos antes de llegar a su cita diaria con ella repasaba mentalmente sus frases, como si fuese un actor de teatro nervioso antes de dar comienzo la obra. Ensayaba su saludo y su despedida, calculaba cuando seria el momento justo, el acertado, en el que una vez más le declararía su amor, en el cual le diría que la amaba con todo su ser. Mientras se dirigía a la cita no paraba de mirar su reflejo en las cristalinas aguas del río, comprobando que su aspecto era el correcto, se aclaraba la voz para que esta no se quebrara en el momento en que más necesitaría de ella, y limpiaba las hojas de las rosas que siempre le regalaba. Pero sabía perfectamente que cuando estuviese ante ella seria incapaz de aguantarle la mirada, su voz no seria más que apenas un audible murmullo, y se sentiría el hombre más pequeño de la creación en su presencia. Tal era su hechizo.

Ella lo esperaba siempre en el mismo lugar, bajo la sombra perpetua que brindaba aquel enorme roble.

Al llegar ante ella, él le sonrió.

-Ayer durante la madrugada me puse a pensar que en todas las ocasiones en las que he rozado la felicidad han sido a tu lado. No quiero estar solo, amor mío, pero no quiero otra compañía que no sea la tuya. Te quiero.

Ella siempre se mantenía en silencio, limitándose a contemplar a aquel hombre, que gustoso, daría su vida por ella. Jamás le contestaba, tan solo lo miraba en silencio.

-Una palabra, amor mío. Solo te pido una palabra –le rogó.

A lo lejos se oían las aguas del río, entre las ramas del roble algún pájaro cantaba y un suave viento mecía perezosamente las hojas del árbol, pero aquel día, como los días anteriores, no se oyó la voz de la joven.

-Vendré mañana ¿de acuerdo? Te quiero – el hombre se despidió y como tantas otras veces bajo la colina para volver a subirla al día siguiente.
A cada paso que descendía hacia el valle, de vuelta a ningún sitio, maldecía su vida y su cobardía. Hacia años que había dejado de odiar a Dios, pues comprendió que solo él era el responsable de las lagrimas que le quemaban las mejillas. Hubiera bastado un instante de valor, una palabra. Pero ahora es ya demasiado tarde…

Aguardando bajo la sombra perpetua de aquel roble, ella siempre lo ve marcharse desde su lapida.

Requiescat in pace…


Azhaag

7.08.2007

"Y digo yo..." - La espiral

Mirada severa, con el brillo que nace de la inteligencia. Prominente calva y poblada barba. Fernando Jiménez del Oso (Madrid, 21 de julio de 1941 - Madrid, 27 de marzo de 2005), psiquiatra y parapsicólogo, director y editor de programas de televisión o revistas durante algo más de tres décadas. Para mí siempre ha sido y será un ejemplo a seguir, su forma de escribir y su incomparable dicción se me antojaban inalcanzables ayer y hoy. A modo de prologo, siempre escribía en la revista “Enigmas” (la cual deje de comprar tras fallecer él) una pequeña columna con el nombre “Y digo yo”.
Aquel mensual comunicado tocaba diversos temas, desde profundas reflexiones a cómicas situaciones.
Poco a poco iré rescatando del armario donde guardo mi colección de Enigmas los mejores artículos escritos por este hombre, de momento aquí os dejo el primero.


Y digo yo...

Imagino una sólida estaca hundida profundamente en la tierra. Arrollada a ella, formando un ovillo, una invisible cuerda cuyo extremo libre está atado a nuestra cintura. Nacemos y comenzamos a andar. Unidos a la estaca, recorremos círculos que, al irse desenrollando la cuerda, son cada vez más amplios. Describimos, en fin, con nuestra marcha una espiral que se aleja del punto de partida, hasta que, estirada ya toda la cuerda -si un accidente o una muerte prematura no la han roto-, iniciamos sin darnos cuenta un camino de regreso. Seguimos caminando, pero ahora los círculos van siendo progresivamente más pequeños. Sin cambiar el sentido de la marcha, la espiral, que antes nos alejaba del origen, nos aproxima inexorablemente a él para, enrollada de nuevo la cuerda en torno a la estaca, terminar donde empezamos. Es un viaje de ida y vuelta que, desde la experiencia personal, se ha iniciado en la nada y retorna a ella. Puede que haya un antes y un después, quiero creerlo, pero me refiero aquí a lo vital, no a lo trascendente.

En la primera parte de nuestro viaje, recorremos un camino inédito, un sendero de descubrimientos. Experimentamos lo que, por ser nuestro, consideramos único. Con fragmentos de conocimiento ajeno -el de otros que, antes que nosotros, hollaron la misma vereda- y un mínimo de reflexión, elaboramos un conocimiento propio que se nos antoja original y defendemos como si fuera la verdad suprema. En esa fracción de camino incorporamos el amor, el deseo, la pérdida, el dolor... Descubrimos nuestra fragilidad y, asustados, nos aferramos con fuerza a lo que, desde fuera, nos dé esa seguridad de la que carecemos: riqueza, fama, poder, admiración... cada cual de acuerdo a su medida y circunstancia, aunque, a la postre, de poco o nada nos sirva, porque lo externo es sólo un decorado y en el sí mismo, en lo que somos y sentimos, no cabe otro que uno; se está solo, no hay sitio para nadie y para nada más.

Llegada a su límite la cuerda, comienza a invertirse la espiral y, pensando que seguimos adelante, regresamos, vivimos lo que, en el fondo, ya está vivido. Sentimos, sí, pero es lo que ya antes habíamos sentido, matizado esta vez por el tiempo y la experiencia, sin el desgarro y el gozo que tuvo cuando nuevo. Con la soledad asumida, la necesidad de lo externo se limita a lo esencial, y al reencontrarnos con lo que nos pareció importante, vemos que es cosa vana y no merecía el esfuerzo. Hasta la memoria señala en el viejo el auténtico sentido de la marcha, volviendo fresco el recuerdo de su infancia y desvaído el de lo que hizo esa misma mañana.
Creo que sólo una cosa permite que la vida acabe sin haber emprendido el camino de retorno: dársela a los demás. Sentirse útil al otro, saberse necesario, es romper la cuerda. Una vez rota, se sigue caminando mientras el cuerpo aguante, sin importar a dónde, sin necesidad alguna de echar la vista atrás. Y es que hay vidas que terminan en sí mismas y otras que sirven para algo.

F.Jimenez del Oso

7.04.2007

Música: Ain't no Mountain High Enough

Marvin Gaye (2 de abril de 1939 - 1 de abril de 1984) uno de los grandes dentro del Soul, esta quizás sea su canción más conocida, esa que todo el mundo ha oído pero que sin embargo se suele desconocer a la persona que hay detrás del micrófono.

Lejos de ser cantante de una sola canción, su discografía esta repleta de verdaderas maravillas, a titulo personal recomendaría “You”, “Trouble man” o “I want You”, por citar algunas de las mejores que son muchas.

Pero vamos con su mejor tema, “Ain't no Mountain High Enough”, a dúo con otra grande de la música, Tammi Tarrell.



"...Si me necesitas, llámame..."

"Escucha, cariño. No hay montaña tan alta. Ni valle tan bajo. Ni río tan grande..."

Azhaag

7.01.2007

Cine: 1408

Basada en un relato corto del genio del terror, Stephen King, esta película ha sido un verdadero bombazo de taquilla en EEUU con 20.6 millones de dólares recaudados en su primer fin de semana. Su lista de actores esta encabezada por John Cusack y Samuel L. Jackson. El mismo Stephen King dió su visto bueno al comprobar el resultado.

Un hombre atormentado por la muerte de su hija decide investigar en busca de la vida después de la muerte, tras años de investigación no consigue ninguna prueba por lo que acaba destrozado y desmoralizado, desestimando la posibilidad de una vida después de fallecer, sin embargo, recibe una carta invitándole a pasar una noche en el hotel Dolphin ya que en su habitación 1408 han sucedido 56 muertes desde la apertura de las puertas del hotel, todas ellas en extrañas circunstancias.¿Encontrará el escéptico investigador actividades paranormales en la habitación? ¿Conseguirá salir con vida de la habitación maldita?



Tiene una pinta realmente increible...

Azhaag