1.13.2008

Cuadernos de dibujo: Un petirrojo enjaulado

Nació en el lugar equivocado, era la conclusión a la que había llegado Daniel. Era una chica hermosa tanto en sus maneras y gestos como en lo que se intuía de ella bajo aquella tela que tapaba su rostro y su cuerpo.
Cuando se sentaron juntos por primera vez y comenzaron a charlar, de aquellos labios ocultos por la seda negra de sus ropajes salieron reflexiones e ideas que dejaron asombrado a Daniel. Al principio apenas eran titubeos, por miedo a que Daniel compartiera la religión y las costumbres de los hombres de su país, pero cuando ella se percató de que ante los ojos de Daniel la regla de limitar a la mujer a ser la sombra del hombre no era valida, el ambiente se tornó relajado para ella, y comenzó a hablar sin que el miedo cohibiera sus palabras. Era una de las pocas mujeres de aquella aldea perdida entre las dunas que aun no aceptada a ser solo un complemento del hombre, solo un añadido, y cuando podía, se mostraba libre ante aquel que no la juzgaba por ello.
La conversación entre ambos duro poco, ya que cuando entró el jefe de la tribu en la tienda, aquella mujer enmudeció ante la presencia de aquel hombre, y no levantó más la vista del suelo en presencia de este.
Más tarde, en la intimidad de su tienda, Daniel pensó en ella. Era como un hermoso petirrojo enjaulado. Las ataduras que marcaban su piel tenían su origen en el pretexto de un designio divino mal interpretado, de una religión arcaica plagada de ídolos de madera y ritos paganos que ordenaban reducir la vida de las mujeres por debajo de la de los hombres.
Las cuerdas que la ataban eran unas pesadas telas mojadas por la sangre de aquellas que intentaron sublevarse ante esta ley. Si rompía la regla, si intentaban vivir, el castigo era la muerte… Con ese pensamiento retumbando en su cabeza, acabó el dibujo y terminó por dormirse en aquella tierra de bárbaros.




Azhaag&Espeton

1.09.2008

Música: Rick Wakeman

Este fuera de serie se llama Rick Wakeman (Inglaterra, 1949), y es todo un icono dentro del mundo del piano. Con un sonido bien fresco y capaz de hacer barbaridades como la que se muestra en el video, concretamente a partir del minuto 2:30, en el cual, no contento con tocar solo un piano, se pone a tocar dos.
Impresionante…




Azhaag

1.08.2008

Azhaag al habla...


Soy del parecer de que no se cambia un equipo ganador, pero en fin, año nuevo, vida nueva y supongo que también ideas nuevas… así que con vuestro permiso he personalizado el insulso logo de la web, por uno, cuanto menos más vistoso.
Trasteando el Paint, y valiéndome de un par de imágenes, he hecho unos cuantos logos más, los cuales, conforme el que esta puesto nos vaya aburriendo, irán cambiándose… Si veo que los resultados son muy lamentables, habrá que pedirle al amigo Daniel (espero que lea esto como el que no quiere la cosa…) que los retoque un pelín para que no se vean tan rudimentarios.

Un saludo.

Azhaag

1.07.2008

Perlas de sabiduría: Chuang Tzu

"Cierto día, Chuang Tzu se quedo dormido y soñó que era una mariposa, revoloteando muy contento por ahí. Y la mariposa no sabia que era Chuang Tzu soñando.
Luego despertó y volvió a ser el de siempre, pero ahora no sabía si era un hombre soñando que era una mariposa o una mariposa soñando que era un hombre."

Las enseñanzas de Chuang Tzu


Chuang Tzu

1.02.2008

Poesía: La marioneta, por Gabriel García Marquez

Si por un instante Dios se olvidara de que soy
una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida,
posiblemente no diría todo lo que pienso,
pero en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen,
sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada
minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta
segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen,
Despertaría cuando los demás duermen.
Escucharía cuando los demás hablan, y cómo disfrutaría
de un buen helado de chocolate.
Si Dios me obsequiara un trozo de vida,
Vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando
descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.
Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi
odio sobre hielo, y esperaría a que saliera el sol.
Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las
estrellas un poema de Benedetti, y una canción de
Serrat sería la serenata que les ofrecería a la luna.
Regaría con lágrimas las rosas, para sentir el dolor de
sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalo...
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida...
No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente
que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer u
hombre de que son mis favoritos y viviría enamorado del amor.
A los hombres les probaría cuán equivocados están, al pensar
que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen
cuando dejan de enamorarse. A un niño le daría alas, pero le dejaría
que él solo aprendiese a volar. A los viejos les enseñaría que
la muerte no llega con la vejez sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres
He aprendido que todo el mundo quiere vivir en
la cima de la montaña, Sin saber que la verdadera felicidad está en
la forma de subir la escarpada.
He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño
puño, por vez primera, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.
He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo,
cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas cosas las que he podido
aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir,
porque cuando me guarden dentro de esa maleta,
infelizmente me estaré muriendo.

Gabriel García Marquez

1.01.2008

Cine: City Lights (1931) - Combate de Boxeo

No hace mucho alabé el impecable oficio que Charles Chaplin demostró en su film “Luces de la ciudad”, con este video solo quiero volver a caer en la redundancia de lo ya dicho y mostrado.
Uno de esos combates del mundo del Boxeo que no me canso de ver...




Azhaag