Prefiero mil veces la prosa de R. E Howard, el padre de Conan el Bárbaro y el mundo Hyborio, a la empalagosa atmósfera que puebla la tierra media de Tolkien.
Es por esto que, cuando fui al cine dispuesto a ver
Beowulf: la leyenda, esperaba ver exactamente lo que vi.
A un héroe, al acero imperando sobre los monstruos, empuñado siempre con maestría y acierto en manos que no tiemblan ante ningún mal, a escuchar diálogos del todo poéticos y épicos.
1 comentario:
No la he visto, y, a decir verdad, tampoco es una película que me empujara demasiado al cine. Pero bueno, fiándome de tu criterio la veré, a ver qué tal.
Un beso.
Hibris
Publicar un comentario